El próximo día 8 de octubre, es decir, en menos de una semana, se celebrarán elecciones en el Col·legi Oficial d'Infermeres i Infermers de Barcelona [Coib]. Un proceso electoral que, al margen de su desenlace, se ha convocado y se está desarrollando con unos estándares de calidad democrática que chocan ‒con pocas pero dignas excepciones que también hay que reconocer‒ con la habitual zafiedad mafiosa de una buena parte de los colegios de enfermería.
