sábado, 25 de octubre de 2014

#enfermeriavisible

Como no podía ser de otra manera, especialmente después de publica mi entrada del pasado jueves, La otra mitad del cielo (de Teresa), me uno a las enfermeras que han impulsado la acción colectiva #enfermeriavisible: recriminando, por un lado, a los médicos que tan ufanamente se apropiaron del protagonismo del proceso clínico que ha conducido a ayudar a Teresa a vivir, descartando a sus compañeros de "equipo" (ahora se ve que no tanto); pero sobre todo, alertando a los medios de comunicación de lo dañino que es para la sociedad, para los servicios de salud y para los pacientes colocar debajo del foco de atención únicamente a la mitad del cielo: la enfermería, no solo también existe, sino que es parte del equipo clínico que cura a las personas; y además, las cuida.

#enfermeriavisible

jueves, 23 de octubre de 2014

La otra mitad del cielo (de Teresa)

El caso de Teresa Romero, la TCAE que, según parece a estas alturas y esperemos que sea definitivamente, ha sobrevivido a la enfermedad hemorrágica del virus de Ébola, nos va a ofrecer un sinfín de "estudios de caso" como ningún otro casi en la historia del Sistema Nacional de Salud. Ojalá que aprendamos mucho, pero mucho, mucho...

Sobre lo que no se debe hacer pero se hizo; sobre lo que sí se debe hacer pero no se hizo; sobre héroes (muchos, pero no todos igual de visibles) y villanos (pocos, pero muy villanos y todos muy visibles); sobre la manera en que gentuza sin principios ha querido arrimar el ascua a su sardina para sacar tajada política de estos terribles sucesos; sobre cómo (pero no por qué), cuando un problema de salud solo afecta a poblaciones y naciones pobres, sin recursos, nadie invierte un chavo en buscar soluciones y se dice que pasarán muchos años hasta que se encuentren, pero cuando amenaza a poblaciones y naciones opulentas se anuncia que para enero de 2015 ahí estarán tratamientos y vacunas, supongo que un pingüe negocio inasequible para los pobres y oneroso-pero-te-jodes para los ricos.

Hoy me quiero detener en la comprensible frustración (expresada de momento en las redes sociales, pero esta vez también por líderes intelectuales que no suelen mojarse mucho) de los supuestos-solo-cuidadores de Teresa, anónimos y arriesgados profesionales que han estado ahí, a su lado, en el 90% de los contactos de riesgo y en el 100% del tiempo de Teresa.

Mientras, (una mayoría de) los medios de comunicación trataban de obtener y publicar fotos de la paciente medio desnuda y con mascarilla y ensalzaban de manera un tanto moñas a las personas, a los profesionales, que compartían el grave riesgo de contagiarse, eso sí, confundiendo enfermera con auxiliar, con ATS, con técnico..., todo era tan humano. El lado emotivo, heróico y mediático.

Pero cuando llegan las buenas noticias, todo eso desaparece.

El Ébola tiene una tasa global de mortalidad que varía en función de las diferentes cepas del virus, pero viene a situarse en el 60% de las personas infectadas. El ¿tratamiento? que se sigue en los países donde se producen los brotes, bien se nos dice, consiste en acompañar al paciente, nutrirlo, hidratarlo, proporcionarle higiene, estabilidad emocional, procurar que su sistema inmunitario esté en las mejores condiciones para luchar contra el patógeno invasor... y esperar. No hay tratamiento médico ninguno... en África.

Pero cuando se importa el virus a Occidente, por motivos discutiblemente humanitarios (y yo me mostré públicamente de acuerdo cuando se produjo en España el primer caso), de repente aparecen tratamientos experimentales que aunque nunca se han probado en (los pobres) humanos (de África), solo en ratas (me censuro la metáfora), prometen ser efectivos y se aprueban y se prueban... Y a veces funcionan y otras no. Más bien no. La tasa de supervivencia de los cinco casos importados a Occidente (fallecidos o curados) no mejoran ese 40% aleatorio de momento.

Pero cuando se produce una curación... es la medicina la que aparece únicamente en escena. Y eso es simplemente obsceno e injusto, por parte de los responsables de comunicación y también de los propios médicos que saben que no existe más mérito técnico-científico que en otras situaciones similares en las que todo se juega a vida o muerte sin demasiados recursos terapéuticos (y me morderé la lengua y pediré perdón públicamente si algún día explican que hicieron algo más que echar mano de todo lo que les habían facilitado; como fue su deber).

Ahora, bien, me pregunto: ¿lo que han hecho los médicos es Ciencia y lo que ha hecho el personal de enfermería es solo Humanidad, valor, riesgo, solidaridad? ¿Las enfermeras que han atendido a Teresa no han aplicado conocimientos técnicos y competencias profesionales, solo han sido como una tierna y corajuda madre que ha estado ahí en los momentos difíciles?

¿Qué coño les pasó por la cabeza a esos cuatro fenómenos, y les obnubiló la razón, para olvidarse de que los cuidados en enfermería que ha recibido Teresa  -ella misma personal de enfermería-  han sido críticos para la curación de Teresa, no sé en qué proporción con respecto a los antivirales, sueros humanos y resto del arsenal médico-farmacológico, pero sin duda de manera crítica, fundamental? Sí, curación: porque aunque aún haya algunas enfermeras fundamentalistas y legiones de médicos trasnochados que afirman que la enfermería cuida y la medicina cura, eso es científica y radicalmente falso. Los cuidados de enfermería forman parte de la terapéutica clínica, de la misma forma que la atención médica forma parte  -o debería hacerlo-  de los procesos de cuidados. Y así lo reclaman los médicos y enfermeras más lúcidos.

El doctor José Ramón Arribas y su corto equipo se han equivocado gravemente al aceptar comparecer sin su otra mitad del cielo. Lo cual no es novedad, qué pena.


lunes, 20 de octubre de 2014

¿Volverías a ser enfermera?


Gracias a la extraordinaria colaboración de tantos profesionales, durante el pasado mes de mayo obtuve una muestra de casi 2.000 encuestas, dentro del proyecto LabEnf14 (realidad laboral de la enfermería: aquí, un resumen del proyecto; y aquí, la ficha técnica). Es una de las encuestas a enfermeras españolas, hasta donde yo conozco, con mayor número de participantes, teniendo además alguna de las anteriores más de 15 años de antigüedad: salvando los inevitables, aunque  corregidos hasta donde ha sido posible, problemas de sesgos muestrales en una encuesta difundida primariamente a través de las redes sociales y el 2.0, el margen máximo de error de muestreo (en las condiciones usuales) es de ±2,2%.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Un sistema pervertido y pervertidor

Leía ayer mismo en una conocida red social un escrito en el cual se denuncian ciertas situaciones (sobre la cuales existe, grosso modo, confirmación de que son básicamente ciertas) en el funcionamiento de las bolsas de trabajo y la gestión de la contratación del empleo temporal en los servicios de salud. En este caso concreto, se trata de Andalucía, o sea del SAS, pero hay denuncias tan abundantes en las redes sociales que son suficientes para pensar que se trata de un proceso de degradación de las políticas públicas generalizado en todos los servicios de salud; tal vez en unos más que en otros, pero realmente no lo sé.

jueves, 31 de julio de 2014

Desempleo enfermero: un apunte metodológico y un panorama general

UN APUNTE METODOLÓGICO: En la entrada del pasado 21 de julio (Población total y desempleo enfermeros) me atreví a tratar de calcular, a partir de datos oficiales corregidos por los que me han aportado las casi 2.000 encuestas válidas del estudio lab.enf.14 (ver aquí y aquí los antecedentes y aquí la ficha técnica), la tasa de desempleo de las enfermeras que trabajan o buscan trabajo en España. Aunque en público no ha habido mucho debate, en privado sí he recibido algunas protestas y riñas de quienes piensan que ni de coña la tasa de desempleo de las enfermeras pueda situarse en torno a un 7% (¡es muy superior!). Y ahí está el problema: lo piensan porque en lugar de disponer de datos estadísticos alternativos y analizarlos aportan su visión experiencial sobre una realidad en la que, por diversos motivos y desde diferentes posiciones dentro del sistema, están sumergidos hasta las cachas.

miércoles, 23 de julio de 2014

lab.enf.14: La forma más extrema de precariedad, el desempleo

Presentaba hace un par de días en el blog (Población total y desempleo enfermeros) una panorámica general calculada a partir de algunos inputs de la encuesta sobre la realidad laboral de las enfermeras en España. Ya dije y redije en esa entrada de ayer que la panorámica general sobre el empleo enfermero no era estadísticamente representativa, porque nunca pretendí (¡aunque ojalá hubiera podido!) llegar a tan alto extremo de significación estadística. Pero una vez metidos en los entresijos de la encuesta, trabajando con submuestras, sí puedo decir que disponemos de mucha información estadística con márgenes de error aceptables.

lunes, 21 de julio de 2014

lab.enf.14: Población total y desempleo enfermeros

Una vez expuestas en las tres entradas anteriores (Antecedentes, 'Cocinando' la encuesta y Ficha Técnica) las líneas generales, metodología, alcance y limitaciones de la Encuesta sobre la Realidad Laboral de las Enfermeras en España, empiezo la divulgación de los datos más interesantes o importantes. Evidentemente, existirá  -en su momento- un informe general de resultados, pero mientras trabajo a ratos perdidos con la base de datos y las tablas de resultados de la encuesta, creo que no está de más ir devolviendo a las enfermeras que me ayudaron rellenando el cuestionario y a los prescriptores que me ayudaron a divulgar el proyecto el generoso préstamo que me hicieron (que no era a fondo perdido).