martes, 27 de octubre de 2015

Malos tiempos para la épica

Corren tiempos revueltos, extraños, inquietantes. Al menos en la parte habitada de ese inmenso iceberg blanco que si un día echara a andar y dejara de comportarse como una isla yerta cambiaría por completo el equilibrio de poderes a uno y otro lado de la terra ignota: ese territorio, quizás mítico, quizás real, donde dicen algunos que existe un futuro más pleno, más venturoso, más apacible.

viernes, 16 de octubre de 2015

Elecciones en COIB: algunos apuntes

El pasado 8 de octubre se celebraron elecciones en el Col·legi Oficial d’Infermeres i Infermers de Barcelona [COIB]. Ya tuve ocasión de realizar algunas reflexiones en este blog con anterioridad a las elecciones y ahora toca compartir algunos hechos y reflexiones que permitan (a quien se deje) extraer algunas enseñanzas.

Tras un largo recuento (que al parecer se prolongó durante ocho horas), la presidencia de la Mesa Electoral hizo públicos los resultados y levantó Acta de los mismos.

viernes, 2 de octubre de 2015

Claudicación

El próximo día 8 de octubre, es decir, en menos de una semana, se celebrarán elecciones en el Col·legi Oficial d'Infermeres i Infermers de Barcelona [Coib]. Un proceso electoral que, al margen de su desenlace, se ha convocado y se está desarrollando con unos estándares de calidad democrática que chocan ‒con pocas pero dignas excepciones que también hay que reconocer‒ con la habitual zafiedad mafiosa de una buena parte de los colegios de enfermería.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Sociedades científicas y actividades alimenticias

Es todo un clásico entre los más afamados actores y artistas de todo pelaje distinguir entre sus trabajos "artísticos" y sus, menos brillantes, a veces realmente humillantes, producciones "alimenticias". Como también entre ilustres deportistas, a quienes no les importa salir en gayumbos o con cara de memo en anuncios "alimenticios". Por no hablar de periodistas que, tras haberse curtido en trabajos dignos, probablemente no muy bien pagados, deciden que ha llegado el momento de aceptar encargos "alimenticios" en los que no existen límites éticos ni estéticos.

jueves, 10 de septiembre de 2015

En mi 'blog de guerrilla': Supremacismo en el siglo XXI

Como algún lector probablemente sepa, cuando quiero escribir sobre determinada "gente" cuya sola mención creo que mancillaría este querido blog y que probablemente no volverán a aparecer porque son anecdóticos, acudo a mi 'blog de guerrilla'. Escrito en otro formato (Medium) y más de trinchera, para posts rápidos, resulta muy práctico y preserva este entorno ecológico de inmundicias. Al menos de inmundicias ocasionales.

Hoy, en mi 'blog de guerilla' he escrito sobre un tipo (médico, por cierto) que ha depuesto en un diario digital un artículo "de opinión" ridiculizando el nombramiento de un enfermero como director provincial de Sanidad de una Comunidad Autónoma. Si le interesa, puede leerla pinchando sobre este enlace.


martes, 8 de septiembre de 2015

Lectura de verano: historia de una enfermera (XXIV)

Capítulo IX
Aurora en la administracion: lecciones aprendidas (2)
Si es nuevo en la serie, disfrute la primera temporada completa
Si se perdió las entregas anteriores de esta segunda temporada aquí las tiene:
Primera Segunda Tercera Cuarta Quinta Sexta

- ¿Por qué crees que estás tan mal considerado en la unidad?
- Porque paso bastante, me llevo bien con la gente pero le echo un poco de morro…
- Y eso, ¿por qué?
- Me aburre el trabajo y me fastidia la supervisora, está en guerra conmigo desde el mismo día que entré en la unidad. Me gustaría tener otro trabajo más creativo y diverso o más… no sé… menos físico, con más retos profesionales… Esto es a, b, c...
- ¿Por qué crees que te aburre este trabajo?
- ¿Sinceramente? No me gustan los viejos, no me gusta cómo huelen, cómo finjen que chochean para tratar de engañarte, cómo esperan todo el rato que les des sus caprichos y gritan cuando no vas al minuto… No me gusta el escaqueo sistemático de los familiares, a fin de cuenta el problema es suyo… La verdad, no es que me aburra, es que no me gusta, lo aborrezco.
- ¿Por qué crees que aborreces tanto a los viejos?
- He perdido mi alma enfermera [jejeje, risa nerviosa], ya no me gusta mi profesión… Es un completo suplicio venir cada día, me afecta ya en mi vida personal, con mi mujer y los niños… Me gustaría saber dedicarme a otras cosas pero tengo claro que lo único que sé hacer es esto, no valgo para nada más ni tengo fuerza de voluntad para estudiar otra cosa. Así que es un suplicio saber que tendré que estar al menos 20 años en esta mierda de profesión.
- ¿Y por qué crees que aborreces tanto tu profesión?
- A ver… Yo pedí el traslado aquí porque es un sitio mucho más tranquilo que la planta de Trauma del hospital en la que trabajaba. Esto es muy, muy tranquilo, el turno de noches es fijo, así que no te toca cada tres semanas, todo está súperpautado y el trabajo duro lo hacen las auxiliares, para qué engañarse… Sé que sacrifiqué mi alma enfermera, si es que algo así existe, en el altar de la comodidad, pero, créeme, estaba agotado, llevaba 11 años con noches, festivos, navidades… Tenía ya dos hijos que también agotan al más pintado, mi situación laboral exigía un poco más de orden y me busqué la vida: quise ir a primaria pero en el concurso de traslados no tenía los puntos suficientes ni de coña, había un montón de viejas que suspiraban por prejubilarse ahí…
Así que aterricé aquí, que no quiere venir casi nadie con plaza fija. Y ahora añoro mi complicada y atroz planta de Traumatología. Allí era enfermero, me enfrentaba a toda clase de incidencias y retos, tanto de los pacientes, muy variados y con problemas que obligaban a pensar y planificar, como de los cabrones de los médicos que solo pensaban en cómo quedar por encima de ti, de aplastarte para que reconocieras por fin que no eras más que su ayudante o su secretaria, que lo tuyo era un oficio, no una profesión como la suya; había que ser bueno para que te respetaran. Y yo lo era, era muy muy bueno, Aurora. Y me respetaban. Allí era un luchador, pero aquí soy una especie de autómata, un auxiliar bien pagado. Odio este sitio pero estoy encadenado a él mientras no tenga puntos suficientes para irme a primaria. Y calculo que aún me quedan cinco o seis años, joder...

En fin, Juan, aquello fue la gota que colmó el vaso. Me di cuenta de que no tenía recursos para solucionar situaciones gravemente dañinas para todos. Y decidí regresar a lo que sé hacer, creo que muy bien: atender a las personas.

Ye te iré contando... Besos,
Aurora 

FIN DE LA SEGUNDA TEMPORADA





lunes, 7 de septiembre de 2015

Lectura de verano: historia de una enfermera (XXIII)

Capítulo IX
Aurora en la administracion: lecciones aprendidas (1)
Si es nuevo en la serie, disfrute la primera temporada completa
Si se perdió las entregas anteriores de esta segunda temporada aquí las tiene Primera Segunda Tercera Cuarta Quinta

Incluso, fíjate, aprendes a entender un poco más a los pasotas, happyflowers y demás fauna “disfuncional” que tanto nos irrita cuando compartimos control o sala. Muchos han intentado modificar sus conductas mediante la persuasión, la exhortación, el palo y la zanahoria. Y han fracasado una y otra vez, por lo que finalmente se les pone la etiqueta de “irrecuperables” y el principal objetivo es que fastidien lo menos posible.
No se dan cuenta de que no es posible modificar –al menos de manera que persista en el tiempo– conductas, si no se modifican antes actitudes; y ahí no se trabaja, sigue vigente una concepción primitiva de tipo pavloviano condenada al fracaso.
Me niego a creer que haya chicas y chicos de 20 años con tan mala baba que se decidan a estudiar enfermería para putear a los pacientes, a sus compañeros y al "sistema". A ver, alguno habrá con un gran "crujido mental" de este tipo, pero creo absolutamente que no es así de manera significativa. Luego habrá que pensar que en la generación de "disfuncionales" y "anómicos" tendrá mucho que ver la interrelación persona-sistema, ¿no? Durante su socialización en el pregrado (fun-da-men-tal) y durante su primera experiencia laboral. Ya sé, ya sé... el sistema no se va a adaptar a las peculiaridades de cada uno de sus trabajadores, faltaría más, pero sí hay que decir que culpar en exclusiva a las personas de su evolución a lo largo del sistema no es sino engañarse. La micro-gestión era entonces una porquería amateur en manos de enchufados-jetas o pardillos-voluntaristas y me gustaría pensar que hoy en día ya no es así... pero no estoy muy segura.
Cuando te acercas “desde fuera” y aplicas el famoso método de los cinco porqués, en un entorno íntimo y seguro, sorprende la cantidad de información que extraes.
Te voy a contar una historia real: Moisés, 39 años, 16 de profesión. Llevaba cuatro años en un centro de media y larga estancia. Desde que llegó había seguido una evolución muy negativa en cuanto a esfuerzo y rendimiento que le había llevado a ser una grave fuente de conflictos en la unidad, no tanto en el plano relacional con los compañeros, como por parte de la supervisora, harta de aguantar las quejas de médicos, de auxiliares  –a las enfermeras las camela bien–  y de familiares de pacientes: